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Menotti y Bilardo, dos formas diferentes de ver el fútbol

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Menotti y Bilardo, dos formas diferentes de ver el fútbol

La plástica contra la practicidad, el ‘Pásala’ contra el ‘Písalo’. Citas de Menotti y Bilardo que dejan huella.

Las Fábulas del Fútbol. Petón y Martí Perarnau nos acercan a los exentrenadores argentinos Menotti y Bilardo. Programa “El partido de las 12”, de la cadena COPE, emitido el 06.11.2012.

“Miren ustedes, 3-5-2, ¿lo han visto?, ¿lo han entendido? ¡Fenomenal! Ahora, se lo voy a resumir. Los de rojo y blanco, que son los nuestros, se la pasan a los de rojo y blanco, que son los nuestros, y entre todos intentemos meter la bolita en un arco que defiende un señor con gorrilla que no ha comido con nosotros”. Carlos Salvador Bilardo

Menotti se plantaba ante sus jugadores del FC Barcelona y les decía: “ustedes tienen varios privilegios, uno es vivir aquí; otro, jugar en este equipo y, el tercero, que viva aquí y sea de este equipo Joan Manuel Serrat… y que haya escrito canciones que hacen que yo me pueda callar. Escúchenla, porque esto es lo que quiero de ustedes”. Suena “Caminante, no hay camino… camino se hace al andar”. César Luis Menotti

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La humildad en el fútbol también se entrena

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Bilardo, entrenador de Argentina

Lección de Carlos Salvador Bilardo a sus jugadores. El “Narigón” hacía de la austeridad una obligación comunitaria.

La humildad en el fútbol | Siempre quise escribir un libro de anécdotas de fútbol. Si lo hago alguna vez no olvidaré esta. En el libro titulado “Los 11 poderes del líder: El fútbol como escuela de vida”, Jorge Valdano relata una anécdota que protagonizó Carlos Salvador Bilardo en el Mundial de México que se celebró en 1986. Los jugadores de la Selección Nacional de Argentina no olvidarán en su vida aquel madrugón, ni aquella lección de humildad. El técnico argentino hacía de la austeridad una obligación comunitaria.

«Un día, en un entrenamiento que se hizo largo, todos empezamos a quejarnos en coro: ‘Esto ya lo sabemos, estamos cansados, llevamos dos horas aquí’… lo clásico, pero todo el equipo con la misma cantinela.

El entrenador dio por terminado el entrenamiento y nos llevó al hotel en el que estábamos concentrados y al día siguiente, a las 5:00 de la mañana nos despertó. Llegamos todos a recepción con intención de ir al desayuno, nos dijo que de ninguna manera, que al autobús.

Pensábamos que había preparado una sesión de castigo, que estaba muy en el estilo de su dirección. El autobús salió del hotel y paró a 400 metros, justo a la entrada de la boca de metro, donde fuimos espectadores de un auténtico espectáculo, pues nunca la habíamos visto a esa hora de la mañana. A esa hora había gente humilde entrando y saliendo. Ahí estuvimos en silencio viendo ese espectáculo social.

A la hora, el entrenador se levantó y dijo: ‘Esta gente sale de casa a la mañana cuando sus hijos están dormidos y vuelven por la noche cuando sus hijos ya están durmiendo. No me vuelvan a decir que el entrenamiento es largo’. Bueno, yo no recuerdo un autobús más silencioso en el regreso al hotel».

 

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